Sábado 07 de Enero de 2023 | Matutina para Menores | Set

Set

Adán volvió a unirse con su esposa, y ella tuvo un hijo al que llamó Set, pues dijo: ‘Dios me ha dado otro hijo en lugar de Abel, al que Caín mató’. Génesis 4:25


Claramente Satanás quería tener el control de toda la humanidad. Con la muerte de Abel parecía que los planes de Dios no iban a prosperar, pero Dios permitió que la primera pareja tuviera otro hijo al que llamaron Set.

Cuando Set cumplió 105 años se convirtió en padre de Enós. El nacimiento de su hijo hizo que Set buscara a Dios como nunca antes y su ejemplo ejerció una influencia positiva en muchos. Por eso la Biblia dice: “Desde entonces se comenzó a invocar el nombre del Señor” (Gén. 4:26). Esto significa que hubo un nuevo interés por orar, obedecer y adorar a Dios. Ese fue el primer reavivamiento en la historia de la humanidad, algo que no ocurría desde los días de Abel. Ahora hubo un nuevo interés por seguir la voluntad divina.

Así que, mientras que los cainitas se vanagloriaban en su fuerza, sus armas, su música, y fundaban ciudades poniéndoles el nombre de alguno de ellos, los setitas se distinguían por dar gloria a Dios. Desde ese momento la humanidad se dividió en dos bandos: los hijos de Caín, caracterizados por el pecado, y los hijos de Set, que se distinguían por su lealtad a Dios.
Para Dios no hay puntos medios ni zonas grises; para él no existe la neutralidad, ni la tibieza. Solo hay dos opciones: o somos de él o no lo somos.

Cuando Jesucristo desarrolló su ministerio en esta Tierra, siempre concluyó sus enseñanzas con dos alternativas: luz o tinieblas, camino ancho o angosto, trigo o cizaña, ovejas o cabritos, la roca o la arena, estar a su derecha o a su izquierda… La enseñanza es que siempre tenemos dos opciones: vida eterna o muerte eterna.

Esta diferencia que existía desde Génesis 4 es real hoy. ¡Vive como un hijo de Dios! Ojalá te conozcan por amar, servir y adorar a Dios.

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