Un salvador desde la eternidad – 11 de marzo
Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo: según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuesemos santos y sin mancha delante de él en amor.Efesios 1:3, 4.

