Un sueño admonitorio – 9 de mayo
¡Ay del que da de beber a su prójimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel, y le embriagas para mirar su desnudez!Habacuc 2:15.
Devocionales del libro Cada Día con Dios
¡Ay del que da de beber a su prójimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel, y le embriagas para mirar su desnudez!Habacuc 2:15.
Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?1 Corintios 4:7.
Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.1 Corintios 10:31.
Porque en otro tiempo érais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.Efesios 5:8.
El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.Proverbios 28:13.
Y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado, a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada.1 Tesalonicenses 4:11, 12.
Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.Lucas 14:11.