Recibimos para dar – 1 de septiembre
Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.1 Corintios 3:8.
Devocionales del libro Cada Día con Dios
Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.1 Corintios 3:8.
Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.Efesios 4:13.
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.Lucas 9:23.
Por tanto, el prudente en tal tiempo calla, porque el tiempo es malo.Amós 5:13.
Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.Marcos 2:17.
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.Santiago 4:4.
Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?Isaías 8:19.