La naturaleza habla de Dios – 2 de septiembre
Acordéme de los días antiguos; meditaba en todas tus obras; reflexionaba en las obras de tus manos. Extendí mis manos a ti; mi alma a ti como la tierra sedienta.Salmos 143:5, 6.
Devocionales del libro Nuestra Elevada Vocación
Acordéme de los días antiguos; meditaba en todas tus obras; reflexionaba en las obras de tus manos. Extendí mis manos a ti; mi alma a ti como la tierra sedienta.Salmos 143:5, 6.
Tú, oh Jehová, eres solo; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, y toda su milicia, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.Nehemías 9:6.
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.Filipenses 4:8.
A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria.Colosenses 1:27.
Entonces no sería yo avergonzado, cuando atendiese a todos tus mandamientos.Salmos 119:6.
Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e injustos.Mateo 5:45.