Una voz en el desierto – 17 de julio
Entonces Elías tisbita... dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.1 Reyes 17:1.
Entonces Elías tisbita... dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.1 Reyes 17:1.
“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”.2 Corintios 4:17, 18.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.Mateo 5:16.
Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.Salmos 103:1, 2.
Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección: porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.2 Pedro 1:10.
Acuérdense de sus dirigentes, que les comunicaron la palabra de Dios. Consideren cuál fue el resultado de su estilo de vida.Hebreos 13:7 (NVI).