Luz en medio de las tinieblas – 5 de octubre
No perdáis pues vuestra confianza, que tiene grande remuneración de galardón; porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.Hebreos 10:35, 36.
No perdáis pues vuestra confianza, que tiene grande remuneración de galardón; porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.Hebreos 10:35, 36.
Pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.1 Pedro 4:16.
No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.1 Juan 2:15.
Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.Hebreos 11:9-10.
“¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día”.Lucas 24:5-7.
Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.Mateo 25:14.