Preparación para la escuela del cielo – 23 de julio
Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud, nuestras hijas como esquinas labradas como las de un palacio.Salmos 144:12.
Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud, nuestras hijas como esquinas labradas como las de un palacio.Salmos 144:12.
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado.Salmos 1:1.
¡Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos lo que hemos de hacer, mas a ti volvemos nuestros ojos.2 Crónicas 20:12.
Y llegaron... hasta el oriente del valle, buscando pastos para sus ganados. Y hallaron gruesos y buenos pastos, y tierra ancha y espaciosa, quieta y reposada.1 Crónicas 4:39-40.
Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. ... Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.Juan 6:51, 55.
He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.Habacuc 2:4.
“Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días”.Daniel 12:13.