Una condescendencia sin parangón – 2 de junio
Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.Hebreos 2:14.
Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.Hebreos 2:14.
Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová.Sofonías 2:3.
Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto la mente carnal es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede.Romanos 8:6, 7.
El respondió:... como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señora su siervo?Josué 5:14.
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.Salmos 90:12.
Para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad.Juan 18:37.
Tus ojos miren lo recto, y tus párpados en derechura delante de ti.Proverbios 4:25.