La preexistencia del hijo de Dios – 2 de enero
Ahora, Padre, glorifícame tú junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese.Juan 17:5 (BJ).
Ahora, Padre, glorifícame tú junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese.Juan 17:5 (BJ).
Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.Mateo 7:13, 14.
Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.1 Juan 3:3.
“Entonces Dios contempló todo lo que había hecho, y vio que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana, el día sexto”.Génesis 1:31.
El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.1 Juan 2:6.
Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.Romanos 6:22, 23.