A Dios sea dada la gloria – 23 de febrero
A los que habéis alcanzado fe igualmente preciosa con nosotros en la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo.2 Pedro 1:1.
A los que habéis alcanzado fe igualmente preciosa con nosotros en la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo.2 Pedro 1:1.
Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.Hebreos 2:17.
“Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan”.Santiago 2:19.
Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándolos a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.Hechos 14:22.
¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?Hebreos 1:14.
Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.1 Juan 3:1.