Se sueltan los cuatro vientos – 15 de septiembre
No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios.Apocalipsis 7:3.
No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios.Apocalipsis 7:3.
He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga; por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso. Porque él es quien hace la llaga, y él la vendará; él hiere. y sus manos curan.Job 5:17, 18.
Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.1 Corintios 15:58.
Que nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud; nuestras hijas como las esquinas labradas a manera de las de un palacio.Salmos 144:12.
Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud, nuestras hijas como esquinas labradas como las de un palacio.Salmos 144:12.
Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.Proverbios 22:6.
Así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella... a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.Efesios 5:25, 27.