Jueves 02 de Junio de 2022 | Matutina para Adolescentes | El mayor espectáculo del mundo

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El mayor espectáculo del mundo

“¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero, perote pierdes o destruyes a ti mismo?” (Lucas 9:25, NTV).

En este día de 1835, P. T. Barnum llevó su famoso circo en su primera gira. ¡Y qué espectáculo fue, incluso en aquellos días! En el siglo XIX, no existían los cines, ni los televisores, ni las radios, así que un circo que llegaba a la ciudad podía atraer a miles de personas, y el de Barnum lo hizo. Él no negaba que su único objetivo en la vida era acumular riqueza. Era un hombre de negocios y un animador, probablemente el primer millonario del mundo del espectáculo.

Siendo aún joven, Barnum trabajó en una tienda; y aprendió a regatear, a negociar con dureza y a utilizar el engaño para conseguir una venta. En 1836, organizó un espectáculo itinerante llamado Barnum’s Grand Scientific and Musical Theater [El gran teatro musical y científico de Barnum]; posteriormente, se convirtió en el Barnum’s American Museum. Sus exhibiciones en vivo incluían albinos, gigantes, enanos, “gordos”, malabaristas y magos. Un enano, Tom Thumb, se convirtió en una de sus atracciones más populares. Para finales de 1846, Barnum atraía a 400.000 visitantes al año. Incluso hizo una gira por Europa, entreteniendo a la realeza de muchos países.

Cuando puso en marcha su famoso circo ambulante, Barnum se convirtió en uno de los grandes maestros del espectáculo de todos los tiempos con sus bromas, sus extraños espectáculos paralelos y sus sensacionales demostraciones de acrobacia bajo las grandes carpas. Su zoológico itinerante de animales se convirtió en una gran atracción para niños y adultos. Uno de los animales más famosos de todos los tiempos era un elefante africano gigante llamado Jumbo. El circo itinerante de Barnum llegó a ser conocido como Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus. No es de extrañar que afirmara que su circo era “El mayor espectáculo del mundo”.

Barnum fue el primer dueño de un circo que trasladaba todo en tren, y el primero que compró su propio tren. Dada la falta de carreteras decentes en Estados Unidos, esto resultó ser una buena jugada comercial que le dio mucho éxito. Se hizo increíblemente rico, a veces cuadruplicando sus inversiones en un solo es­pec­tácu­lo. Sin embargo, varias veces en su vida lo perdió todo, y los malos negocios de publicidad, los accidentes de tren, los incendios y la bancarrota lo persiguieron.

Jesús nos hace una pregunta muy importante. Aunque lleguemos a ser in­creíblemen­te ricos, ¿de qué sirve todo esto si perdemos nuestra vida eterna? Esa es una muy buena pregunta, y al igual que P. T. Barnum, haríamos bien en pensar en ella.

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