Lunes 05 de Diciembre de 2022 | Matutina para Jóvenes | Rompiendo el patrón de las vacas flacas

Rompiendo el patrón de las vacas flacas

«Van a venir siete años de mucha abundancia en todo Egipto, y después vendrán siete años de gran escasez». Génesis 41: 29, 30

Los expertos predijeron que este año sería un año de crisis, al menos esas son las expectativas mientras escribo estas líneas. Tú que has llegado al final del año, dime, ¿han tenido razón? Bueno, para serte sincero, siempre ha habido personas que pronostican crisis, y lo cierto es que las crisis pueden ocurrir a nivel personal, social o institucional. Cuando uno mira el panorama mundial pareciera existir un patrón: abundancia y escasez, estabilidad y crisis. Pero en la Biblia encontramos un hombre que logró romper dicho patrón y pasar de una etapa de abundancia a otra más abundante, me refiero a José. ¿Cómo lo hizo? Derrotando «las siete vacas flacas».

Hay siete vacas flacas que te roban la prosperidad. La primera es la falta de visión. Walter Beach dijo que: «La visión es lo que establece una separación entre los hombres que hacen algo y los que no hacen nada». José comenzó a romper el patrón a través de un sueño, tuvo una visión y esto lo impulsó a ser un hombre productivo en todas las áreas de su vida. Segundo, no tener la mentalidad de líder. Liderar es influenciar en las personas para lograr las metas deseadas. No basta con tener un sueño, hay que contarlo. José contaba su sueño. Tan pronto como José recibió la visión, no la calló, la compartió. Tercero, las malas influencias. En el grupo de hermanos de José estaba Rubén, quien pudo salvarlo, pero se dejó influenciar por sus hermanos y participó del macabro plan que ellos habían preparado.

Cuarto, derrochar en tiempo de abundancia. José sabía planificar, sabía presupuestar y ceñirse a lo que colocaba en las tablillas. Quinto, el «hago lo que quiero, o lo que me parece bien».

José enfrentó muchas injusticias en su proceso, pero aun así nunca trató de hacer lo que le parecía incorrecto. Sexto, no sembrar. Este es un principio universal, el que siembra recoge. José, en las más tristes circunstancias, sembró una amistad que luego lo llevó al trono. Séptimo, no darle el primer lugar a Dios. Este es el secreto del éxito en todo lo que emprendamos. Hoy @Dios tiene un mensaje para ti: «No importa lo que pronostiquen, derrota las vacas flacas y podrás prosperar».

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