Martes 15 de Marzo de 2022 | Matutina para Jóvenes | Permanecer en él

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Permanecer en él

«Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no está unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos a mí». Juan 15: 4

Ayer hablamos un poco sobre la entrega. ¿Y qué sigue después? Es posible que tú hayas conocido a Cristo hace ya algún tiempo y le hayas entregado tu vida. ¿Y ahora qué? Después de la entrega tenemos la encomienda de permanecer. «Satanás sabe muy bien que el alma más débil, pero que permanece en Jesús, puede más que todas las huestes de las tinieblas, y que si se presentase abiertamente se le haría frente y se le resistiría. Por eso trata de atraer a los soldados de la cruz fuera de su baluarte» (El conflicto de los siglos, p. 520).

En la Biblia hay un capítulo donde Jesús mismo habló de la permanencia, lo importante que es y qué obtenemos a cambio. Me refiero, por supuesto a Juan 15. Allí Jesús dijo que él es el tronco; y nosotros, las ramas. Si nos mantenemos unidos a él no solo seguiremos vivos, sino también nuestra vida se caracterizará por los frutos que produciremos.

Recuerdo la historia de Albeiro como un triste ejemplo de alguien que no pudo permanecer. Él era uno de los dirigentes más prominentes de aquel grupo de iglesias: joven, buen predicador y con grandes metas. Toda la iglesia se sentía feliz con su presencia. Pero un día se marchó y no lo volvieron a ver en la congregación hasta aquella madrugada cuando su cadáver fue encontrado aferrado a los barrotes de la puerta del templo. Se había apartado de Cristo por seguir malas compañías y la noche anterior unos muchachos lo habían seguido después de salir de una fiesta y cometieron el horrible acto. Se separó de Cristo y su decisión lo condujo a una muerte prematura.

La perseverancia es tan importante que Jesús mismo dijo: «Pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo» (Mateo 24: 13, NTV). Hoy el mensaje de @Dios para ti es: «Si ya me entregaste tu vida, ahora te toca mantenerte unido a mí. Puede que a veces te resulte difícil, pero puedo darte la fuerza para lograrlo porque te amo y deseo salvarte».

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