Matutina para Adultos | Viernes 13 de Octubre de 2023 | “Allí envía Jehová bendición”

“Allí envía Jehová bendición”

“¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es que habiten los hermanos juntos en armonía! […] Allí envía Jehová bendición y vida eterna” (Salmo 133:1, 3).

En una época en la que impera el individualismo, es normal que aun los cristianos cuestionen cuál es el papel de la iglesia. Si la salvación es individual, ¿qué sentido tiene la experiencia comunitaria que se vive en el templo? Quizá un relato contado por el pastor John McArthur nos sirva para ilustrar el papel de la iglesia para un creyente del siglo XXI.

Dice McArthur que un pastor visitó a uno de sus miembros que, sorpresivamente, había dejado de congregarse. Al calor del fuego producido por la leña de la chimenea, el pastor lo invitó a tomar una parte más activa en los servicios eclesiásticos. Como el hombre no reaccionaba, el pastor comenzó a separar todos los carbones. Cuando los carbones estaban tan separados que ninguno tocaba a los otros, “en cuestión de minutos, todos estaban fríos”.¹⁹⁴ Entonces el hombre comprendió la moraleja: los carbones se mantienen encendidos unos con otros.

Hace algunos años, científicos del Centro Médico de la Universidad de Pittsburg publicaron los resultados de un estudio que revelan que asistir a la iglesia cada semana podría añadir tres años de vida. Según Daniel Hall, director de la investigación, “hay algo respecto a ser parte integrante de una comunidad como los grupos religiosos que tiene un efecto positivo en la salud”. El ser humano no fue creado para vivir en solitario, porque la soledad hará que su vida se apague. Por esta razón, formar parte de la comunidad de la fe le aporta sentido a la existencia humana, ya que nos mantiene espiritualmente encendidos. Ya lo había dicho el salmista: “¡Qué maravilloso y agradable es cuando los hermanos conviven en armonía!” (Sal. 133:1, NTV).

Cuando nos congregamos como iglesia estamos compartiendo nuestra experiencia espiritual y, de ese modo, nos calentamos los unos a los otros. La Biblia describe a la iglesia como la “familia de la fe” (Gál. 6:10), “la familia de Dios” (Efe. 2:19). En Jesús todos hemos sido llamados y elegidos para formar parte de la familia celestial. Somos diferentes, pero somos parte de la familia.

La iglesia es tu familia, es el lugar donde los carbones individuales encienden unos a otros su vida espiritual, y, como bien dijo el salmista, “allí envía Jehová su bendición y vida eterna” (Sal. 133:3).

194 John McArthur, “Lección objetiva” en Aguas refrescantes (Miami: Unilit, 1998), p. 260.

Hay un mensaje especial para ti:  Sábado 26 de Noviembre de 2022 | Matutina para Adultos | ¡Qué más querías, Coré!
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