Matutina para Jóvenes | Jueves 20 de Febrero de 2025 | ¿Son confiables los relatos bíblicos?

Matutina para Jóvenes | Jueves 20 de Febrero de 2025 | ¿Son confiables los relatos bíblicos?

¿Son confiables los relatos bíblicos?

“Todo lo que antes se dijo en las Escrituras, se escribió para nuestra instrucción, para que con constancia y con el consuelo que de ellas recibimos, tengamos esperanza” (Rom. 15:4)

La Biblia narra eventos tales como una inundación global, la travesía de seiscientas mil personas a través de un mar en una sola noche, la provisión de pan que cae del cielo, un asno que habla, una batalla en la que el sol se detiene por casi un día completo y personas que resucitan de entre los muertos. ¿Estos relatos son hechos verídicos o simplemente mitos, al igual que las historias de Hércules y Perseo?

En primer lugar, la propia Biblia respalda la autenticidad de estos relatos. Jesús, por ejemplo, comparó la incredulidad de su época con la de Sodoma (Mat. 11:23-24) y se refirió a la destrucción de dicha ciudad como un hecho verídico (Luc. 17:28-29). Jesús también señaló que la decadencia moral del tiempo del fin sería “como en tiempos de Noé” (Mat. 24:37, NVI), confirmando así el relato del diluvio. Cristo también comparó su muerte con la estadía de Jonás en el vientre del pez (Mat. 12:40-41) y Pablo cita el cruce del mar Rojo y la provisión del maná como un “ejemplo para nosotros” (1 Cor. 10:1-6).

Ahora bien, la arqueología puede ayudarnos proporcionando evidencia histórica. Por ejemplo, la piedra moabita relata la historia del rey Mesa y sus luchas contra el rey de Israel, suplementando así el relato de 2 Reyes 3. El obelisco negro de Salmanasar III presenta al rey israelita Jehú pagando tributo al monarca asirio (1 Rey. 19:15, 16). El prisma de Taylor describe el sitio de Jerusalén durante el reinado de Ezequías por parte de Senaquerib y las fuerzas asirias (2 Rey. 19 e Isa. 36 y 37). La estela de Tel Dan conmemora la victoria de un rey arameo sobre los antiguos israelitas. En dicha estela se puede leer claramente la frase “casa de David”. Por último, en 1961 se descubrió una inscripción que dice: “Poncio Pilato, prefecto de Judea” y es la primera evidencia fuera de la Biblia sobre la existencia de Pilato, quien juzgó y condenó a Jesús (Mat. 27:11-26).

Aunque no tenemos evidencia de todos los relatos bíblicos, las ciencias auxiliares sugieren que podemos confiar en ellos. Por supuesto, el más importante de estos relatos es el de Jesús, que vino, murió por nosotros, resucitó y muy pronto volverá a buscarnos.

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