Matutina para Jóvenes | Miércoles 19 de Febrero de 2025 | Busca tu propia tierra

Matutina para Jóvenes | Miércoles 19 de Febrero de 2025 | Busca tu propia tierra

Busca tu propia tierra

“Por la palabra del Señor fueron hechos los cielos, por el soplo de su boca, todos los astros […]. Pues él habló, y todo fue hecho; él ordenó, y todo quedó firme” (Sal. 33:6, 9)

Cuenta una anécdota que en el año 2020 un grupo de científicos solicitó una entrevista con Dios. Después de completar todos los trámites necesarios, finalmente obtuvieron la ansiada cita con el Soberano del universo. En el día acordado, un ángel los condujo a una oficina donde Dios los recibió amablemente y les preguntó cortésmente sobre el motivo de su conversación. El jefe de aquel equipo de científicos tomó la palabra y dijo:

—Dios, gracias por recibirnos. Estamos aquí para notificarte que hemos alcanzado un nivel superior en nuestros estudios del universo y la vida. Como resultado, ya la humanidad no te necesita. Puedes retirarte.

—¿En serio? —preguntó intrigado el Todopoderoso— Muéstrenme a qué se refieren.

Entonces los científicos tomaron un poco de tierra, crearon con la tierra la figura de un bebé y, después de realizar varios procedimientos científicos complejos, fueron capaces de dar vida al bebé.

—¿Ves? Ya somos capaces de hacer todo lo que tú haces. Ya no te necesitamos.

—Interesante —dijo Dios—. Me pareció muy impresionante su demostración. Pero, por favor, para la próxima entrevista, asegúrense de crear también su propia tierra.

No sé quién fue el autor de este chiste, pero creo que ilustra muy bien dos aspectos. En primer lugar, sin importar la dirección en la que volvamos la mirada, todo indica que hay un Creador de todo lo que existe. La Biblia señala que ese creador es Dios y que solo él tiene el poder de crear en el sentido pleno de la palabra, es decir, de crear materia ex nihilo (de la nada). En segundo lugar, independientemente de si lo reconocemos o no, el ser humano siempre estará sujeto a la dependencia de Dios. Incluso cuando llevamos a cabo las más grandiosas proezas humanas, simplemente estamos utilizando el intelecto que Dios nos ha dado para modificar lo que él ha creado.

En el Salmo 100, el salmista nos invita a reconocer que “el Señor es Dios; él nos hizo”, y no nos hicimos a nosotros mismos, por lo tanto, “somos su pueblo y ovejas de su prado” (Sal. 100:3, NBV). Más que un tema para bromear es un tema para reflexionar, para agradecer y para compartir con los demás en este día.

Deja una respuesta