Miércoles 11 de Enero de 2023 | Matutina para Adultos | “El justo volverá a levantarse”

Biblioteca de los Errores, Escocia

“El justo volverá a levantarse”

“Aunque siete veces caiga el justo. volverá a levantarse” (Proverbios 24:16).

Casi siempre el equipo económico del gobierno de un país está compuesto por gente muy preparada. Recuerdo muy bien la terrible crisis financiera que afectó a los Estados Unidos al final de la década de 2000. Los mejores economistas del mundo no pudieron asesorar adecuadamente al presidente George W. Busri. ¿Acaso eran necios? ¡Claro que no! Eran hombres y mujeres formados en las mejores universidades del mundo. Simplemente hemos de reconocer que aun los personajes más brillantes se equivocan.

Tratando de que las nuevas generaciones aprendan de los errores del pasado, se abrió en Escocia la Biblioteca de los Errores. El eslogan de la biblioteca es: “Mundum mutatu errore singillatim”, es decir, “cambiar el mundo un error a la vez”. La idea es que la gente obtenga el material bibliográfico que le permitirá sacar provecho de la debacle financiera de los demás. Cuando no se corrigen los errores del pasado, se abre la posibilidad a que nuestros yerros futuros sean mayores.

Creo que la Biblia se le adelantó a la gente de Escocia, porque las Escrituras son una biblioteca llena de episodios erráticos: Adán y Eva, creados buenos en gran manera, fallaron: Noé, hombre perfecto que caminaba con Dios, se emborrachó: David, varón conforme al corazón del Señor, cometió adulterio: Elias, el que hizo que descendiera fuego del cielo, tuvo miedo y se escondió: Pedro, el que caminó sobre las aguas, negó al Señor… En fin, la lista es interminable.

La Palabra de Dios no oculta que los hombres y las mujeres de Dios son proclives a equivocarse, a dar pasos en dirección al camino equivocado. Incluso, si alguien se cree que no forma parte de los que se equivocan, le convendría orar como lo hacía David: “¿Quién puede discernir sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos” (Sal. 19:12). Los errores son los pecados cometidos por ignorancia, esas culpas y fracasos que no siempre solemos comprender. Por eso es que Juan dice: “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros” (1 Juan 1:8).

¿Y por qué la Biblia registró los errores de esa gente? Para que aprendamos de ellos, para que no caigamos en los mismos deslices y para que siempre tengamos en cuenta que “aunque siete veces caiga el justo, volverá a levantarse” (Prov. 24:16). Porque las Escrituras no solo son una biblioteca de gente errática, sino también de gente restaurada.

Comparte este devocional
Deja tu comentario

1 comentario
A %d blogueros les gusta esto: