La fe pura y altruista es honrada por el cielo – 22 de agosto
“Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré”.Mateo 8:5-7.

