Un seguro remedio para el alma – 30 de enero
El es quien perdona todas tus iniquidades; él es el que sana todas tus dolencias.Salmos 103:3.
El es quien perdona todas tus iniquidades; él es el que sana todas tus dolencias.Salmos 103:3.
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará.Salmos 1:3.
“¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? Y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta”.Génesis 4:6, 7.
Pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.Isaías 62:2.
Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.Mateo 6:34.
Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.Filipenses 2:7.