La última vigilia – 17 de febrero
Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo.Marcos 13:35, 36.
Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo.Marcos 13:35, 36.
Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.2 Corintios 3:18.
Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro.Salmos 119:127.
Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.Hechos 2:38.
Porque él dijo, y fue hecho; él mandó, y existió.Salmos 33:9.
Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el amado.Efesios 1:6.
Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro.Juan 11:5.