No confiar en las impresiones – 23 de abril
En tus mandamientos meditaré, consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos, no me olvidaré de tus palabras.Salmos 119:15, 16.
En tus mandamientos meditaré, consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos, no me olvidaré de tus palabras.Salmos 119:15, 16.
Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.1 Pedro 3:3, 4.
Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud.Lamentaciones 3:27.
Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará: no dejará para siempre caído al justo.Salmos 55:22.
Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.1 Pedro 5:10.
Y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.1 Juan 2:1.
El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.Juan 6:56.