El mayor don – 2 de octubre
Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.2 Corintios 1:21, 22.
Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.2 Corintios 1:21, 22.
Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga.Marcos 4:28.
Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.2 Pedro 3:10.
Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.Efesios 2:19, 20.
Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.Colosenses 2:9, 10.
Porque Jehová ha elegido a Sión. Deseóla por habitación para sí. Este es mi reposo para siempre: aquí habitaré, porque la he deseado.Salmos 132:13, 14.
El es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.Colosenses 1:18.