Medita en la palabra de Dios – 16 de abril
¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.Salmos 119:97.
Devocionales del libro Recibiréis Poder
¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.Salmos 119:97.
Para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria.1 Corintios 2:5-7.
Dame entendimiento, y guardaré tu ley, y la cumpliré de todo corazón.Salmos 119:34.
Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.Salmos 119:18.
Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros.2 Corintios 4:7.
Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.Jeremías 6:16.
Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.Isaías 57:15.