Devocionales del libro Reflejemos a Jesús
No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar; en entenderme y conocerme.Jeremías 9:23, 24.
Procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.2 Pedro 3:14.
Golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.1 Corintios 9:27.
Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.1 Pedro 1:13.
¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.2 Corintios 6:16.
El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel.Lucas 16:10.
Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.2 Corintios 10:5.