Sábado 27 de Agosto de 2022 | Matutina para Mujeres | Permanecer

Permanecer

“Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada” (Juan 15:5, NTV).

Mi amiga Anne está de vacaciones, así que estoy yendo diariamente a regar su huerta. Ella tiene una huerta muy productiva; con brócoli, zanahorias, papas, zapallitos, pepinos y muchos, pero muchos, tomates. Ayer, cuando fui a su casa a regar, noté que una de las plantas de tomate estaba medio caída por el peso del fruto. Entonces, acomodé las ramas sobre los sarmientos y volví a mi casa. Con mi día atareado, me había olvidado por completo de la huerta de Anne y de aquella tomatera hasta que, gesticulando al hablar, me llevé las manos cerca de la nariz. El perfume de la planta de tomate me sorprendió, y me recordó exactamente dónde había estado unas horas atrás. No me refiero al olor de los tomates, sino al aroma característico de la planta en sí. Si alguna vez tocaste los tallos peludos de una tomatera, sabes que dejan un olor mentolado en las manos. Este aroma permanecía en mis yemas mucho después de mi visita a la huerta.

Tendemos a prestarle más atención a los resultados que al proceso. Queremos ser más como Jesús, pero en lugar de permanecer en su presencia, impregnándonos de la fragancia de su amor, nos enfocamos en nuestra conducta. Ponemos nuestro esfuerzo en hacer cosas para Jesús, en lugar de estar con él. Sin embargo, la clave es permanecer a su lado; así, el aroma se nos pega automáticamente. Si vamos a un restaurant de comidas rápidas, al salir, nuestro cabello y ropa olerán a papas fritas. ¡El aroma se nos pega automáticamente! La clave es permanecer: “Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada” (Juan 15:5, NTV).

El aroma característico de las tomateras se debe a un compuesto químico natural llamado Hexenyl butyrate (HB), que la planta emite para resistir el ataque de las bacterias. Este compuesto es tan efectivo que está siendo estudiado para proteger otros cultivos y mejorar su rendimiento. Igualmente, permanecer en Jesús no solo es la única manera de dar fruto, sino también nos protege de los ataques del enemigo. Hoy recordemos permanecer. El aroma se nos pegará automáticamente.

Señor, quiero vivir en tu presencia. Ayúdame a priorizar la relación por encima de la acción. Enséñame a permanecer en tu amor.

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