Devocionales del libro Cada Día con Dios
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.Mateo 6:14, 15.
El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son Espíritu y son vida... Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.Juan 6:63, 66-69.
Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad.2 Timoteo 2:24, 25.
Santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad.Juan 17:17.
Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.Mateo 24:44.
Y como tus días serán tus fuerzas... El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos.Deuteronomio 33:25, 27.
De gracia recibisteis, dad de gracia.Mateo 10:8.