Domingo 30 de Octubre de 2022 | Matutina para Jóvenes | El premio supremo

El premio supremo

«Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria». 1 Pedro 5: 4, RV95

El pastor estaba arrodillado en casa, finalizando el culto de la mañana para iniciar sus labores. Repentinamente se produjo una gran explosión que lo tiró al piso y escuchó ametralladoras, muchos disparos y la explosión de granadas. Estando todavía tirado en el suelo, sin saber qué estaba ocurriendo, escuchó el timbre. Se levantó y abrió la puerta. Dos jóvenes se lanzaron sobre él llorando desesperadamente. Le contaron que un grupo al margen de la ley acababa de entrar al pueblo para asaltar el banco, que estaban enfrentados con la policía en la plaza del pueblo y que allí exactamente estaba el puesto donde su mamá trabaja vendiendo frutas. Le dijeron al pastor que su madre estaba atrapada en medio del fuego cruzado y le rogaron que fuera a rescatarla.

Sin pensarlo dos veces, el pastor salió a la calle y se dirigió hacia la plaza para buscar a su feligresa y rescatarla de la balacera. Cuando tomó la calle que conduce a la plaza escuchó gritos, los policías le dijeron que se detuviera o le dispararían.

Los rebeldes también le gritaron que se apartara o no responderían. Él levantó los brazos y siguió caminando, les dijo que era pastor de la Iglesia Adventista, que tenía una feligresa en medio del combate y que no se detendría hasta que no la sacara de allí. Inmediatamente, alcanzó el puesto de fruta, rescató a la hermana y salió con ella. Los disparos cesaron, había una tregua para que el pastor pudiera salir ileso con su oveja. Cuando hubo salido, se reanudó el combate. El pastor entregó a la hermana a sus hijas.

No puedo dejar de maravillarme ante la actitud desinteresada y arriesgada de algunas personas, que están dispuestas a sacrificar incluso su propia vida por salvar a otros. Hoy me gustaría que esa sea la actitud que tú manifiestes hacia aquellos que están perdidos en el pecado, que necesitan del Salvador, y así podrás recibir el premio supremo que el apóstol Pedro menciona.

El mensaje de @Dios para ti al iniciar un nuevo día es: «Tengo una corona como premio para los vencedores. ¿Te gustaría formar parte de ese grupo?».

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