Lázaro resucitado – 26 de marzo
Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.Juan 11:4.
Devocionales del libro Hijos e Hijas de Dios
Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.Juan 11:4.
Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.Lucas 22:31, 32.
Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.Colosenses 3:13.
He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido.Marcos 10:28.
Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.Hebreos 10:36.
Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha, y serás fuerte, y nada temerás.Job 11:15.
Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.2 Corintios 11:3.