Devocionales del libro Hijos e Hijas de Dios
Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.1 Pedro 4:11.
Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová.Jeremías 9:24.
Ni el rico se alabe en sus riquezas.Jeremías 9:23.
No se alabe el sabio en su sabiduría.Jeremías 9:23.
El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos. Así que, ninguno se gloríe en los hombres.1 Corintios 3:20, 21.
Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.Gálatas 6:14.
El cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará, de tan gran muerte.2 Corintios 1:10.