La importancia de la estricta temperancia – 8 de mayo
¡Bienaventurada tú, tierra, cuando... tus príncipes comen a su hora, para reponer sus fuerzas y no para beber!Eclesiastés 10:17.
¡Bienaventurada tú, tierra, cuando... tus príncipes comen a su hora, para reponer sus fuerzas y no para beber!Eclesiastés 10:17.
Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová.1 Samuel 1:27, 28.
Es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.Hebreos 8:6.
Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad.Hechos 1:7.
¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca.Salmos 119:103.
Habla a la tierra, y ella te enseñará.Job 12:8.
¿Mudará el negro su pellejo, y el leopardo sus manchas? Así también podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal.Jeremías 13:23.