Limpiando la casa – 17 de febrero
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.Salmos 51:10.
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.Salmos 51:10.
Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abrahán sois, y herederos según la promesa.Gálatas 3:29.
Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo.Marcos 13:35, 36.
Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.2 Corintios 3:18.
Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro.Salmos 119:127.
Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.Hechos 2:38.
Porque él dijo, y fue hecho; él mandó, y existió.Salmos 33:9.