Jueves 18 de Agosto de 2022 | Matutina para Menores | Con esmero siempre

Escuchar

Con esmero siempre

“El que sabe hacer lo bueno y no lo hace, comete pecado” (Santiago 4:17, RVR 95).

–Qué raro –dijo la mamá de Gladys–. Algo está pasando con el agua de la casa. El agua que sale por la canilla del patio lava mejor que el agua de las canillas que están dentro de casa.

–¿Y cómo lo sabes? –preguntó intrigada Gladys.

–Porque hoy a la mañana fui a la casa del árbol: los platitos de tus muñecas estaban limpios y brillantes. El repasador de la casita que dejaste tendido estaba blanco y reluciente. Tú lavas esas cosas con la canilla del patio, ¿no?

–Sí –dijo Gladys.

–Bueno, recién acabo de venir del baño luego de que salieras de lavarte las manos. La pileta está manchada y tiene una areola donde estuvo el agua sucia. La toalla también está manchada. Realmente no puedo entender cómo el agua que viene por la misma cañería puede lavar tan bien los platos y repasadores de las muñecas, y dejar la pileta y la toalla del baño tan sucias.

Gladys estaba avergonzada, sabía cuál era la diferencia. Esa mañana había lavado los platos y el repasador de sus muñecas. En cambio, al lavarse las manos, no enjuagó la pileta ni se fijó que sus manos seguían sucias, por lo cual también ensució la toalla. Entonces, se dirigió al baño, enjuagó la pileta y cambió la toalla por una limpia. Luego fue a la cocina donde estaba su mamá.

–Mami, el agua de afuera es la misma que la de adentro.

–¿Estás segura?

–Sí. El problema era yo. Ahora limpié la pileta con el mismo cuidado con que limpio los platitos de mis muñecas. Trataré de ser cuidadosa siempre.

¿Te ha pasado lo mismo que a Gladys? ¿Descuidas algunas tareas pensando que no son tan importantes o que nadie notará si están mal hechas? Vuelve a leer el versículo de hoy. Dice que si sabemos hacer las cosas bien, y no las hacemos, estamos pecando. ¿Pecando? Sí, cuando somos descuidados y no hacemos las cosas bien (¡y sabemos cómo hacerlas!), estamos pecando.

¿Te gusta que te tengan en cuenta para tareas importantes? Tal vez necesites, como Gladys, proponerte hacer las cosas bien y con esmero SIEMPRE, sin excepciones, honrando al Señor en cada acto. ¿Te animas?

Gabriela

(Adaptación del relato “Gladys era diferente”, de Enola Chamberlin, El Amigo de los niños, año 3, cuarto trimestre de 1977, N° 4).

Comparte este devocional
Deja tu comentario