Jueves 29 de Septiembre de 2022 | Matutina para Mujeres | Propósito

Propósito

“Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos —dice el Señor—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse” (Isa. 55:8, NTV).

En su libro Discovering Hope in the Psalms [El descubrimiento de la esperanza en los salmos], Pam Farrel cuenta que cuando su marido fue diagnosticado con cáncer, ella temió que sus vidas ya no tuvieran propósito. “Una de las cosas extrañas y desconcertantes que me sucedieron mientras mi marido luchaba contra el cáncer fue sentir que estábamos perdiendo nuestro propósito. Clay acababa de terminar su doctorado y estaba haciendo una solicitud para trabajar en iglesias y universidades. Nuestra expectativa era continuar trabajando en el ministerio”. Sin embargo, la llegada de un diagnóstico aterrador desbarató todos sus planes. Clay podía morir sin llegar a concretar ninguno de sus sueños, o su salud podía estar tan debilitada que no le permitiera trabajar. “Un extraño pensamiento flotaba en mi cabeza: Creí que Dios tenía un propósito más grande para nosotros que esto. Me sentía devaluada, pero ¿era cierto? ¡No! […] Aunque un ministerio fuera valioso a mis ojos, esto no necesariamente reflejaba cuán valiosa era a los ojos de Dios”. Más allá de nuestras circunstancias personales, todos los cristianos tenemos un propósito en común: vivir para la gloria de Dios.

Tener fe en esta verdad es como una boya que nos mantiene a flote, por más dura que sea la tormenta. Pam decidió “responder diariamente con fe en la bondad de Dios […] Más allá de lo que sucediera, podría testificar de su bondad”.

Tendemos a medir nuestro propósito según el tamaño de nuestros planes y logros. Sin embargo, Dios ve las cosas de otra manera. El apóstol Juan escribió el libro del Apocalipsis mientras estaba preso en Patmos (una pequeña isla rocosa, volcánica y sin árboles). A los ojos del mundo, Juan era un perdedor, un desterrado al que habían abandonado para que muriera solo y olvidado. Sin embargo, fue en esta isla desolada que Jesús se reveló al apóstol de una manera maravillosa, inspirando uno de los más bellos libros de la Biblia. En la circunstancia en la que estés, ¡vive para la gloria de Dios! Sus propósitos no desaparecen cuando las tormentas llegan. Por más grande o pequeña que tu vida te parezca hoy, Dios puede usarte.

Señor, sin importar dónde me encuentre, ¡tú tienes un plan para mi vida! La dificultad de mis circunstancias, o la pequeñez de mis recursos, no altera tus propósitos. Yo creo que tú puedes y quieres usarme hoy, y cada día de mi vida.

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