Lunes 06 de Junio de 2022 | Matutina para Jóvenes | Descanso en el Señor

Descanso en el Señor

«“Yo mismo te acompañaré y te haré descansar”, dijo el Señor.». Éxodo 33: 14

La tarea de dirigir una banda de revoltosos en medio del desierto era una tarea difícil para Moisés. Un pueblo inmenso, defectuoso, inconforme y que se quejaba por todo. Tuve una experiencia más o menos similar. A veces me tocaba hacer de maestro suplente en el colegio adventista de mi ciudad. Tenía que atender un grupo de 25 pequeños.

Los niños son encantadores, especialmente si son de otros y solo los miras de lejos. Una de mis amigas dice que mejor son los sobrinos, porque son de carácter devolutivo; en cambio, los hijos no se pueden devolver. Pero dejando de lado las bromas, te confieso que después de ayudar como maestro suplente, admiro más a los maestros, por la gran capacidad que tienen de pasar gran parte de cada día con un montón de niños ajenos y tratarlos con amor y de manera solícita.

Al finalizar aquella semana estaba muerto, sin energías, agotado completamente. Ahora imagínate a Moisés, como maestro de la escuela más grande del mundo, deambulando por cuarenta años en el desierto. Imagínate todo el estrés que tuvo que soportar. Es allí donde entra Dios y le dice: «Yo mismo te acompañaré y te haré descansar». La presencia de Dios produce descanso. Lo he comprobado. Hace poco, al hacerme el examen médico rutinario, mi médico quedó sorprendido por los altos niveles de antígenos en mi sangre. Tan sorprendido, que me dijo que lo más probable es que tuviera cáncer de próstata. Ordenó una serie de exámenes para descartar o confirmar sus sospechas. Después de hacérmelos, regresé a su consultorio y, al revisar los resultados, encontró que todo estaba en orden. Entonces entró en una etapa de indagación diferente. Por medio de una serie de preguntas trató de descifrar mi estilo de vida.

Cuando le describí mi trabajo, que consiste en servir a más de 176,000 personas, sin ningún rodeo me dijo:

—Ahí está, un trabajo como ese genera niveles de estrés muy elevados y eso puede producir el incremento de antígenos.

Me causó un poco de risa el remedio aconsejado:

—Haga ejercicio, trote o salga a caminar todos los días. Como usted es un pastor, ore mucho, dedique tiempo en las mañanas para orar, nunca vaya a su oficina sin haber pasado un tiempo con Dios en la mañana.

Esto, más que el consejo de un médico, parecía la recomendación de un pastor. La juventud también implica mucho estrés y la toma de decisiones importantes, así que hoy @Dios te dice: «Mi presencia te dará descanso. Ven hoy y pasa un momento a mi lado antes de empezar tu día».

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