Lunes 29 de Agosto de 2022 | Matutina para Mujeres | Quédense conmigo

Quédense conmigo

“Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí” (Juan 15:4, NTV).

Quiero contarte un dato curioso. La palabra griega que se traduce como “permanecer” también significa “hospedarse”.

Cuando los discípulos de Juan el Bautista le preguntaron al Jesús: “¿Dónde te hospedas?” (Juan 1:38, NTV), la Biblia lo describe usando la misma palabra: meno. Cuando Jesús nos dice que permanezcamos, nos está invitando a mudarnos con él. Nos invita a compartir la rutina, el dentífrico y las sobras de la cena de ayer. Básicamente, “permanezcan en mí” significa “quédense conmigo”.

¿Y cómo hacemos esto? Posiblemente, ya lo estás haciendo y solo necesitas incrementar la potencia de tu conexión. Hace unas semanas, mi hermana cambió de proveedor de Internet. Ahora, cuando la llamo, podemos charlar por horas sin que se interrumpa la videollamada y sin escuchar un sonido a fritura constante. Mi hermana ya tenía Internet, pero ahora la conexión es más firme y mejor. Permanecer en Jesús es similar. Nosotras ya hemos sido limpiadas y purificadas por sus palabras (Juan 15:3); ya existe una conexión establecida. Sin embargo, podemos pedirle al Espíritu Santo que fortalezca la conexión y la vuelva permanente. Podemos pedirle que nos muestre cuando comenzamos a alejarnos, cuando nos olvidamos de convivir con él.

Algo que me ayuda a mantener la conexión es comentarle a Jesús lo que estoy haciendo a lo largo del día. Más que orar “propiamente”, lo que hago es relatarle lo que voy pensando y haciendo (como si hubiera activado la descripción de video para personas no videntes). ¡Es increíble que algo tan sencillo pueda determinar una diferencia tan grande! No solo me ayuda a recordar que estoy siempre en la presencia de Dios, sino además me permite recibir consejos para mi vida cotidiana. “La heladera sigue perdiendo agua”, le comenté hoy al Señor. Hacía semanas que luchaba con el mismo problema, convencida de que el freezer se estaba descongelando. Entonces un pensamiento me vino a la mente: El drenaje está tapado. Desenchufé la heladera y logré destapar el drenaje en menos de cinco minutos. ¡A mí nunca se me hubiera ocurrido revisar eso! Pero cuando Jesús dijo: “Permanezcan en mí”, básicamente nos invitó a mudarnos con él, a compartir el dentífrico, las sobras de la cena… y aun los problemas con la heladera.

Padre, quiero quedarme con Jesús. Te ruego que incrementes la conexión que la Palabra ya ha establecido. Que tu Espíritu me revele maneras prácticas en las que puedo compartir cada aspecto de mi vida con él.

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1 comentario
  • Amen, gracias por hospedarme con todas mis cargas y descendencia, gracias por aceptarme e invitarme a vivir contigo por siempre, a cuidar de mi, y mi hijo, por proteger de mi y mi descendencia, gracias por tomarme y llevarme a tu lado, tu casa, tu compañía ahora está contigo. Amén

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