Lunes 31 de Octubre de 2022 | Matutina para Mujeres | Burlas

Burlas

“Qué bendiciones les esperan cuando la gente los odie y los excluya, cuando se burlen de ustedes y los maldigan, como si fueran gente maligna, porque siguen al Hijo del Hombre” (Luc. 6:22, NTV).

Si prestamos atención, las notaremos. Están ahí, escondidas, atrincheradas detrás de las palabras de burla. Exactamente donde menos la esperamos, encontraremos una bendición.

Cuando David preguntó cuál sería la recompensa que recibiría el hombre que matara a Goliat, su hermano se burló de él. Eliab le dijo: “¿Para qué has descendido acá? ¿Y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto?” (1 Sam. 17:28).

Básicamente, Eliab puso a David en su lugar, recordándole que era un simple pastorcito y no un hombre de guerra. Me imagino a Dios sonriendo y pensando: “¿Eso crees, Eliab? Estoy a punto de demostrarte a ti, y a todas las generaciones venideras, lo que un pastorcito puede lograr en mis manos”. Dios tomó esa burla y la dio vuelta como una media. Él la convirtió en una profecía, en una bendición, al darle a David la victoria por medio de sus herramientas de pastoreo.

Considera todas las burlas que Jesús soportó durante su juicio y crucifixión. Los soldados lo desnudaron, le pusieron un manto escarlata y una corona de espinas. Después, se arrodillaron delante de él y le dijeron burlonamente: “¡Viva el rey de los judíos!” (Mat. 27:27-30, NTV). Cuando estaba colgando de la cruz, los sacerdotes también se burlaron de él y dijeron: “Confió en Dios, entonces, ¡que Dios lo rescate ahora si lo quiere!” (27:43, NTV). ¿Puedes notar cuán proféticas son estas palabras? En El Deseado de todas las gentes, Elena de White reflexiona: “Mientras se burlaban del Salvador, los hombres que profesaban ser expositores de la profecía repetían las mismas palabras que la Inspiración había predicho que pronunciarían en esta ocasión. Sin embargo, en su ceguera, no vieron que estaban cumpliendo la profecía” (p. 696). Con sus burlas, estos hombres no solo cumplieron las profecías mesiánicas, sino además bendijeron a los oyentes con corazones dispuestos: “Pero aunque fueron dichas en son de burla, estas palabras indujeron a los hombres a escudriñar las Escrituras como nunca lo habían hecho antes. […] Hubo quienes no descansaron hasta que […] vieron el significado de la misión de Cristo” (ibíd.).

Cuando la gente se burla de nuestra fe y de nuestra confianza, recordemos que Dios nos bendecirá por medio de esas mismas palabras.

Señor, tú eres el soberano absoluto del universo. Tú tomas las palabras de burla y maldición con las que el enemigo quería apuñalarme, y las conviertes en una fuente de vida y bendición. ¡Aleluya!

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