Martes 01 de Noviembre de 2022 | Matutina para Jóvenes | Un don incomparable

Un don incomparable

«Porque un niño nos ha nacido, hijo nos ha sido dado, y el principado sobre su hombro. Se llamará su nombre “Admirable consejero”, “Dios fuerte”, “Padre eterno”, “Príncipe de paz”». Isaías 9: 6, RV95

Hace más de 2,000 años nació un Ser que es Dios y hombre al mismo tiempo. Nació de manera milagrosa, no se necesitó que un hombre y una mujer se unieran sexualmente. Creció en medio de la sencillez y la pobreza, pero la Biblia señala que él crecía, se fortalecía, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios era sobre él (ver Lucas 2: 40). Su nombre es Jesús.

Jesús no estudió en los colegios ni universidades de su tiempo, su madre lo educó; durante su infancia sorprendió a los sabios de su época. Sin ser médico sanó a multitudes, incluso con el toque de su vestidos eliminaba las más graves enfermedades. Desafió la naturaleza caminando sobre las aguas. Aunque nunca escribió un libro, su vida ha inspirado incontables libros. Nunca compuso un canto, pero los más grandes compositores musicales le han dedicado los más sublimes himnos. Jamás tomó en su mano un arma, sin embargo, hoy en todo el mundo tiene un gran ejército listo a dar su vida por él. Cada siete días se detienen las labores y la gente va a la iglesia para adorarlo. Herodes fracasó en su intento de matarlo. Satanás intentó hacerlo pecar, pero no fue capaz. La muerte no pudo detenerlo, su tumba está vacía, y eso lo distingue de profetas y grandes hombres. Hoy está en el cielo, intercediendo por nosotros. Nunca estudió administración de empresas o gerencia, pero con sus enseñanzas fundó la institución más grande y duradera de todos los tiempos: la iglesia.

La esfera de influencia de Jesús de Nazaret transciende el tiempo y se estampa en las grandes mentes, transciende todos los límites y ámbitos de la cultura y artes humanas. Todos se inspiran en el don incomparable. El único que ha sido capaz de mostrar ternura y simpatía sin sentimentalismo, temperancia sin fanatismo, sociabilidad sin familiaridad. Con estos elementos subyuga las razones de criminales, críticos y las más encumbradas mentes. Martín Lutero dijo: «En su vida, Cristo es un ejemplo al mostrar cómo morir; en su muerte, al mostrar cómo superar este escollo para volver a vivir». Solo él puede unir al mundo haciendo desaparecer las barreras raciales y sociales.

Este mes hablaremos de @Jesús, él es el único que puede curar las heridas de tu alma, enjugar tu llanto, suplir tus necesidades más profundas y brindarte paz y felicidad.

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