Martes 03 de Enero de 2023 | Matutina para Menores | Aspiración versus codicia

Aspiración versus codicia

La mujer vio que el fruto del árbol era hermoso, y le dieron ganas de comerlo y de llegar a tener entendimiento. Así que cortó uno de los frutos y se lo comió. Luego le dio a su esposo, y él también comió. Génesis 3: 6

El problema de Eva fue la codicia. ¿Qué necesitaba ella en el Jardín del Edén? Absolutamente nada. Lo tenía todo y en condiciones perfectas. Sin embargo, Satanás le hizo creer que Dios se reservaba información importante, y que si comía del fruto prohibido alcanzaría un nivel de conocimiento increíble. Entonces sería más. ¡Sería como Dios! Dios le había avisado a Eva del peligro que había, pero ella creyó “conocer” más de lo que sus ojos veían. El fruto en sí mismo no fue el problema. El verdadero problema fue la actitud codiciosa y rebelde de Eva. Como consecuencia, tuvo un mayor conocimiento, pero no como ella esperaba. Conoció el dolor y la muerte.

Tú tienes derecho a soñar con un futuro mejor, pero no olvides distinguir entre la aspiración y la codicia. La codicia es un fuerte deseo de tener lo que no puedes tener o no debes tener en este momento. La codicia siempre lleva a un resultado desagradable, ya que hace que las personas sean deshonestas, traidoras y arriesgadas para conseguir lo que quieren cueste lo que cueste, sin importar si Dios lo prohibió, o si pisotean los derechos de los demás.

La codicia es el pecado del corazón que a veces no se ve en una acción o una conducta equivocada, pero está en la mente como un deseo que alimentamos con nuestros pensamientos. Dios nos advierte sobre esto en el décimo Mandamiento: “No codicies la casa de tu prójimo: no codicies su mujer, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca” (Éxo. 20:17).

Eva no tenía un esposo para codiciar, porque el único hombre era Adán; ni un animal que quisiera tener, porque todos le pertenecían; y no había esclavos. Ella codició conocimiento: quiso ocupar el lugar de Dios, y por eso se equivocó.

Vive agradecido con lo que Dios te da. No te enfoques en lo que hoy no tienes; algunas cosas llegarán en su momento y otras no, pero siempre puedes agradecer y obedecer a Dios.

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