Martes 22 de Marzo de 2022 | Matutina para Menores | ¡No inventes excusas!

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¡No inventes excusas!

“El haragán siempre pone pretextos para no ir al trabajo; dice que un león en la calle se lo quiere comer” (Proverbios 22:13, TLA).

Si tienes una mascota en casa, sabes que eso requiere mucha responsabilidad: debes alimentarla, colocarle suficiente agua y sacarla a pasear. Si no se cumple con eso, habrá muchos problemas. ¿Te parece mucha responsabilidad? ¿Y si todo eso lo multiplicamos por cien?

Como todos los días, nuestro amigo pastor se ponía su sencilla pero resistente ropa de trabajo que lo protegía de la lluvia y el sol, sus sandalias que protegían sus pies de espinos y rocas afiladas, y un paño de lana tejida en la cabeza para cubrirse. Colocaba en una bolsa de cuero: pan, queso y frutos secos, un odre para sacar agua del pozo, y una honda por si algún león aparecía por ahí. No podía faltar la flauta de caña para tranquilizar a las ovejas, y la vara y el cayado para proteger y guiar a sus esponjosos animalitos.

Cuando tenía todo listo, muy temprano, llevaba a sus cien ovejitas a los mejores pastos para que pudieran alimentarse, a las mejores aguas para que pudieran beber y al mejor prado para descansar. A pesar de que tenía que lidiar con los peligros del campo, nuestro amigo cumplía fielmente con sus deberes y responsabilidades.

Al caer la tarde nuestro amigo pastor llegaba muy cansado a casa, pero se tomaba el tiempo para contarlas una por una antes de irse a descansar. Un día, al realizar el conteo, algo no cuadró bien. Se rascó la cabeza, y frotó sus ojos soñolientos. “¡No puede ser!”, pensó. Respiró y volvió a contar… Definitivamente le faltaba una. Nuestro amigo podría haber pensado: “Estoy muy cansado, la buscaré mañana. Además, tengo 99, solo me falta una… nadie lo notará”; sin embargo, él no puso ningún pretexto. ¿Qué habrías hecho tú?

El pastor guardó las que quedaban y salió a buscar la que estaba perdida. Su obligación era cuidar de todas, y ningún pretexto era válido para no cumplir con sus responsabilidades. Así que, aunque estaba muy cansado, salió en busca de la única ovejita que faltaba, y no regresó hasta encontrarla.

¿Qué obligaciones tienes? Sé responsable, no inventes excusas para no cumplir con tus deberes. No importa cuántos sean, siempre debes hacer el mejor esfuerzo para cumplirlos. Solo el haragán pone pretextos. ¡No los inventes tú!

Magaly

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