Matutina para Jóvenes | Sábado 20 de Enero de 2024 | Un cepillo de nieve

Un cepillo de nieve

Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. (Lucas 12:2).

Cada vez que vuelvo a Maine después de pasar las vacaciones de invierno, encuentro a mi camioneta enterrada viva, cubierta de montañas de nieve. Incluso cuando dejo la camioneta afuera durante un día escolar nevado, regreso y encuentro la camioneta que parece más una tortuga albina dentro de su caparazón que un vehículo. Desafortunadamente, tardé siete meses (cuatro de ellos de invierno) hasta finalmente ceder y comprarme un cepillo de nieve bueno con qué limpiar la camioneta. Antes de eso, intentaba sacar la nieve con las manos o con una tarjeta de crédito. Pero ¡qué diferencia hace el cepillo! Ahora puedo limpiar el parabrisas en menos de un minuto, y puedo quitar la nieve de toda la cabina en menos de tres. Una vez quitada la nieve de la camioneta, puedo abrir la puerta y ver lo suficiente como para manejar. Entonces, puedo seguir mi camino, tranquila y contenta.

Así como la camioneta se esconde debajo de grandes montículos de nieve, los cristianos también tendemos a esconder nuestro verdadero yo bajo gruesas capas de sonrisas y simplemente yendo a la iglesia. Algunos escondemos pensamientos negativos, adicciones al sexo, estrés emocional o abuso de sustancias pensando que nadie lo notará. Afortunadamente, Dios quita nuestros disfraces y ve todo. “Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse” (Luc. 12:2). Dios puede descubrir todo lo que has intentado esconder y traerlo a la luz. Sí, eso puede sonar bastante incómodo, y puede disgustarte durante un tiempo. Pero cuando el dolor y los pecados secretos pierden su disfraz, Dios puede comenzar a obrar. Puede tomar el volante y ayudarte a continuar tu camino.

Si sientes ganas de esconder tus heridas y errores, recuerda que con el tiempo todo saldrá a la luz. No esperes, quita las capas ahora mismo.

Habla hoy con tus padres o con un pastor o capellán de confianza, y acepta su ayuda. Dios quiere continuar este viaje contigo.

Hay un mensaje especial para ti:  Viernes 30 de Septiembre de 2022 | Matutina para Jóvenes | No hay reversa
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