Miércoles 04 de Mayo de 2022 | Matutina para Adolescentes | Los Tres Chiflados

Los Tres Chiflados

“Aun en la risa, el corazón puede tener dolor, y el final dela alegría puede ser tristeza” (Proverbios 14:13, LBLA).

Los Tres Chiflados son uno de los tríos más divertidos de la historia del entretenimiento. Su estilo de comedia de payasadas ha hecho reír a la gente durante décadas. Cuando piensas en los Tres Chiflados, sin duda te vienen a la mente imágenes en blanco y negro, y los nombres de Larry, Moe y Curly. ¿Quién es el tonto? Larry. ¿Quién es el malo? Moe. ¿Quién es el gracioso? Curly.

Sus episodios más divertidos incluyen peleas de pasteles, corridas de toros y aventuras en la selva con cazadores de cabezas. Y han tenido casi todos los trabajos bajo el sol. Han sido fontaneros, dentistas, peluqueros, empapeladores, vendedores, soldados y exterminadores de plagas. Los Chiflados hicieron 190 cortometrajes de comedia y más de 20 largometrajes.

Moe y Curly Howard eran hermanos, nacidos en Brooklyn en 1897. Otro hermano, Shemp, actuó en la serie de comedia junto a Larry Fine, pero Moe siempre fue el líder del trío, en su papel sarcástico y abusivo. Su característico peinado surgió de niño, cuando se cortó el pelo largo con unas tijeras, dándose el famoso aspecto desaliñado y en forma de cuenco. Durante el resto de su vida, nunca cambió su peinado. Desde muy joven se interesó por la actuación y faltó a la escuela muchas veces para ir a ver obras de teatro. Moe tenía una memoria inusualmente buena, lo que le facilitaba la memorización de las líneas, y esto fue lo que le permitió hacer su carrera como actor.

Las producciones de los Tres Chiflados duraron cuatro décadas pero, como se dice, todo lo bueno se acaba. Moe Howard enfermó de cáncer de pulmón y murió el 4 de mayo de 1975. Fue el último de los hermanos Howard en fallecer. Pero su recuerdo y el de sus compañeros de comedia siguen siendo un éxito aún hoy. Las repeticiones de los Tres Chiflados siguen siendo un éxito en las cadenas de televisión.

Los Tres Chiflados eran un acto de comedia. Todo el mundo los amaba por ello, y eso era todo lo que se veía de ellos porque para eso se los contrataba. Igual que aquellos comediantes, a algunos nos gusta ser graciosos todo el tiempo.

Es estupendo ser el alma de la fiesta, pero ¿qué pasa cuando la música se apaga y la última persona se va, y tú eres el único que queda para limpiar el confeti y quitar los globos? La vida está hecha de risas, pero también de lágrimas e incluso algo de dolor. Así que, por favor, recuerda que hay Alguien que te quiere aun cuando no eres divertido.

Comparte este devocional
Deja tu comentario