Miércoles 10 de Agosto de 2022 | Matutina para Adolescentes | El Instituto Smithsoniano

El Instituto Smithsoniano

“El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatosdesprecian la sabiduría y la enseñanza” (Proverbios 1:7, RVR 95).

El 10 de agosto de 1846, nació el Instituto Smithsoniano. Y ahora, es el mayor complejo de museos del mundo. Así es como sucedió:

En 1829, James Smithson, de Inglaterra, le dejó todo su patrimonio a su sobrino, y un testamento legal con una petición muy peculiar. Si el sobrino moría sin heredero, el patrimonio pasaría a los Estados Unidos de América. Smithson quería que el dinero se destinara a la construcción de una institución para la investigación y la difusión del conocimiento. “¿Por qué?”, se preguntaba todo el mundo, y la historia atrajo mucha atención a ambos lados del Atlántico. Pero, a pesar de su donación y de su influencia en la historia de la ciencia estadounidense, sabemos poco de los primeros años de la vida de Smithson.

Seis años después de recibir la herencia, el sobrino de Smithson efectivamente murió, y sin haber tenido hijos. En 1836, el Congreso de los Estados Unidos aceptó oficialmente el donativo de Smithson. Dos años más tarde, el regalo llegó a los Estados Unidos: once cajas que contenían oro por un valor de 500.000 dólares. Hoy en día, esa cantidad supondría más de 100 millones de dólares. El primer edificio, llamado The Castle, se construyó en 1855. Pronto le siguieron otros.

En la actualidad, el Instituto Smithsoniano cuenta con 19 museos y galerías, y millones de objetos expuestos. Entre ellos, se encuentran los museos de Historia y Cultura Afroamericana, de Historia Natural, de Historia Americana, y del Aire y del Espacio; también, una Galería Nacional de Arte y el Parque Zoológico Nacional. Con su donativo, Smithson honró a los Estados Unidos; y el museo se convirtió en un testimonio de la importancia de que todo el mundo pueda acceder a la educación. Hoy se honra a James Smithson, y su cuerpo está enterrado en el edificio Smithsonian.

El Instituto Smithsoniano es uno de los museos más visitados del mundo. Un viaje a Washington D. C., no está completo si no se recorre al menos una parte del museo. Esto nos recuerda que la sabiduría comienza con Dios.

En su omnipotencia, creó todas las cosas. Por su omnisciencia, él conoce todas las cosas. El primer paso para aprender, sin lugar a dudas, es reconocer esto e inclinarse ante Dios. Solo los tontos se burlan de tal poder y sabiduría.

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