Miércoles 20 de Abril de 2022 | Matutina para Jóvenes | Pequeños comienzos

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Pequeños comienzos

«El reino de los cielos es como una semilla de mostaza que un hombre siembra en su campo». Mateo 13: 31

César Riascos, uno de los zapateros del pueblo, dejó su trabajo por un momento y se dirigió a la tienda por un café. Allí encontró a dos caballeros bien vestidos que trataban de venderle unos libros al dependiente de la tienda, uno de ellos era jamaiquino y su nombre Salomón Mengel.

Ante la negativa del dependiente a comprar los libros, le obsequiaron una revista que incluía las principales creencias de los adventistas del séptimo día. El dependiente mostró su desagrado con el contenido religioso de la revista y trató de arrojarla a la basura. Pero el zapatero, que había sido testigo de todo, le rogó que se la regalase a él. Este hombre llevó la revista a su zapatería y comenzó a leerla en sus ratos libres. A medida que leía y entendía la responsabilidad, decidió enseñar a su familia lo que había aprendido, así que inició reuniones con ellos en la sala de su hogar.

Pronto toda la familia se comprometió a vivir conforme a los principios que presentaba la revista. Entendieron que debían compartir sus creencias y se dedicaron a visitar a los vecinos, enseñándoles las verdades que contenía aquel impreso. Los vecinos decidieron reunirse por las noches en la casa del zapatero para escuchar más sobre la nueva fe. Cuando un buen número de personas aceptó con fe el contenido de la revista, decidieron mandar un mensaje a la dirección que aparecía en ella, y fue de esa manera como entraron en contacto con las oficinas de la iglesia en Panamá, quienes mandaron a un pastor que bautizó a los nuevos creyentes.

Cuando el señor Riascos recibió aquella revista, corría el año 1923. Los primeros bautismos ocurrieron en el año 1924. Cuando se organizaron como grupo, contaban con veinte miembros. La congregación fue organizada como iglesia en el año 1933, cuando contaba con cincuenta miembros. Hoy, hay unas 19 congregaciones en esa zona y varios miles de creyentes. Todo por una revista rechazada por un comerciante.

Así funciona el reino de los cielos: comienzos pequeños e insignificantes, pero que producen grandes resultados. Hoy el mensaje de @Dios para ti es: «No importa cuán pequeños parezcan tus esfuerzos. Si yo voy contigo verás grandes resultados en tu vida».

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