Adornemos el evangelio – 9 de junio
Del mandamiento de sus labios nunca me separé; guardé las palabras de su boca más que mi comida.Job 23:12.
Del mandamiento de sus labios nunca me separé; guardé las palabras de su boca más que mi comida.Job 23:12.
Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.Juan 6:51.
Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención.1 Corintios 1:30.
Y no engañe ninguno a su prójimo, sino temed a vuestro Dios; porque yo soy Jehová vuestro Dios.Levítico 25:17.
Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.Efesios 6:4.
Yo plante, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.1 Corintios 3:6, 7.
Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.Mateo 26:39.