Las trampas de los pecadores – 6 de junio
Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas. Porque sus pies corren hacia el mal, y van presurosos a derramar sangre.Proverbios 1:10, 16.
Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas. Porque sus pies corren hacia el mal, y van presurosos a derramar sangre.Proverbios 1:10, 16.
En todo os he enseñado que, trabajando así, es necesario sobrellevar a los enfermos, y tener presente las palabras del Señor Jesús, el cual dijo: Más bienaventurada cosa es dar que recibir.Hechos 20:35.
Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre.Salmos 86:11.
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: pruébame y reconoce mis pensamientos: y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.Salmos 139:23, 24.
Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre.Salmos 16:11.
“Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos”.1 Reyes 19:2.