Protegido por serafines – 5 de marzo
Vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.Isaías 6:1.
Vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.Isaías 6:1.
También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.Mateo 13:45, 46.
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.Hebreos 4:16.
Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.Gálatas 5:6.
Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia.Efesios 6:14.
Cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta.Lucas 2:42.
E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.1 Timoteo 3:16.