Devocionales del libro Reflejemos a Jesús
Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.1 Juan 2:1, 2.
Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.1 Juan 4:12.
Amad a vuestros enemigos.Mateo 5:44.
Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.Mateo 5:34-36.
No aborrecerás a tu hermano en tu corazón... No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo.Levítico 19:17, 18.
Todos sus mandamientos... afirmados eternamente y para siempre, hechos en verdad y en rectitud.Salmos 111:7, 8.
Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré, añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.Hebreos 10:16, 17.