Devocionales del libro Reflejemos a Jesús
Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.1 Pedro 3:3, 4.
Porque Jehová tiene contentamiento en su pueblo; hermoseará a los humildes con la salvación.Salmos 149:4.
Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová.Sofonías 2:3.
En todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada.1 Tesalonicenses 1:8.
Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.Mateo 18:4.
Pero lejos esté de mi gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.Gálatas 6:14.
A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.Salmos 16:8.